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Tomás Capote ‘invita’ a administraciones y empresarios a incluir ingenieros técnicos industriales en sus plantillas

06 de Marzo de 2015

Tomás Capote ‘invita’ a administraciones y empresarios a incluir ingenieros técnicos industriales en sus plantillas

 

 

La lejanía e insularidad de Canarias no facilita las cosas a los ingenieros técnicos industriales que eligen el camino de la creatividad y la innovación. A pesar de ello, el Archipiélago cuenta con excelentes profesionales y destacadas empresas que contribuyen al desarrollo de las Islas y que, incluso, exportan sus soluciones y servicios más allá de nuestras fronteras. Es el caso de Intec Soluciones Industriales, en La Palma. Hablamos de ello con Tomás Capote, su socio y gerente, quien, por su condición de presidente de la Delegación del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales de Santa Cruz de Tenerife en la isla tiene mucho que decir al respecto. En esto, más que nunca, la imaginación es poder.

 

 

En Canarias es más complicado ser creativo e innovador, dos características que definen a Tomás Capote. Existe un menor acceso a determinadas tecnologías necesarias para poder desarrollar los proyectos y, ante la necesidad de conseguir algún componente, no es extraño que las compañías se vean obligadas a esperar hasta 20 días, amén de los sobrecostes por transporte urgente. Esto, lejos de amilanar a los profesionales de las islas, suele obligarles a agudizar el ingenio. Y los resultados son visibles.

Intec Soluciones Industriales opera desde 2002. Su creación fue una respuesta natural al cese de la actividad de fabricación de tabaco en La Palma decidida dos años antes  por JTI (JapanTobacco International), circunstancia que había provocado que un gran número de trabajadores de gran cualificación en mecánica,  electricidad y electrónica se encontraran sin salidas profesionales adecuadas a su nivel de formación. Así, explica Capote, surgió la idea de crear esta empresa, aprovechando el valioso capital humano disponible en la isla para dar servicio al sector del tabaco: “Pronto entendimos que la elevada cualificación de nuestro personal podía llegar mucho más lejos y diversificamos nuestro catálogo de servicios a los sectores agrícola e industrial”, asegura.

El éxito de Intec se encuentra, dice Tomás capote, en que sus profesionales jamás se han apartado de su máxima: dar un servicio eficaz y de calidad, adaptándose siempre a las necesidades de sus clientes y sus procesos productivos. “Por ello nos ha certificado Bureau Veritas en el sistema de gestión ISO 9001:2008 en diseño, fabricación, reparación, restauración e instalación, automatización y mantenimiento de maquinaria, y en procesos industriales, agrícolas y sector del tabaco”, concluye.

Diseñar maquinaria y dispositivos ex profeso para atender las demandas de las empresas cliente es uno de los puntos fuertes de Intec, que pone el marcador de la creatividad a cero en cada proyecto, “porque cada proceso productivo es completamente diferente, incluso siendo del mismo sector”. Y eso requiere adaptarse también a la distribución de la industria y a sus proveedores de materia prima, ya que según sean sus características, las maquinas deberán tener unos u otros ajustes.

Tal vez el diseño que más éxito ha valido a la empresa palmera  ha sido su celda de paletizado con robot. Seguramente, porque en Intec fueron pioneros  en utilizar un robot para paletizar cajas de plátanos en un empaquetado, lo que logró, además de agilidad, una importante disminución del espacio necesario  para realizar el  proceso. Hoy las celdas de paletizado se emplean en todo tipo sectores y para una amplia variedad de productos. La empresa ha instalado recientemente un robot en una fábrica de cigarrillos, en Andorra, cuya función es recoger la caja de producto terminado, trasladarla hasta un aplicador de etiquetas y, una vez comprobado en un lector de códigos de barras que ésta es correcta,  colocarla adecuadamente en su palé.

La complejidad de los proyectos es todo un reto y un acicate para el equipo de Intec. Uno de los casos más difíciles resueltos es el proceso de etiquetado de  plátanos con la pegatina de “Plátano de Canarias”, que planteaba serias complicaciones por la irregularidad de la forma de la fruta.  Para dar solución a esta cuestión, Intec diseñó una aplicador muy especial,  que utiliza un láser para ir leyendo la superficie de cada plátano. Este dispositivo es capaz de evaluar la geometría de cada fruta, y determina cuál es el punto óptimo en el que aplicar la etiqueta, que se hace a distancia  mediante soplado.

Como bien explica Capote, “la complejidad reside en coordinar el diseño mecánico con el electrónico y el de programación, ya que todo ha sido diseñado, fabricado y montado en nuestra empresa”.  Después de cuatro años de investigación, Intec ha logrado un resultado óptimo, por lo que se encuentra ya en la fase de instalación en diversos empaquetados.

Pero las creaciones de Intec no se limitan al sector agrícola; El equipo de profesionales que idea y hace posible cada dispositivo (un industrial, un mecatrónico, dos técnicos industriales y un informático), también responde a otras necesidades, por ejemplo, en materia de agua: “Llevamos la gestión y mantenimiento de la estación de bombeo de la comarca este a la oeste de La Palma, propiedad del Consejo Insular de Aguas y, además, hemos automatizado tanto el funcionamiento como la gestión de varios pozos en este mismo sector”.

Las multinacionales tabaqueras también saben del buen hacer de estos profesionales canarios, que cuentan entre sus clientes con compañías de varios sectores industriales, como  bodegas, cervecerías, embotelladoras de agua, transformación de aloe vera, panificadoras o manipulación de fitosanitarios.

 

 

Para Tomás Capote la ingeniería técnica industrial se encuentra en Canarias en un buen momento para el crecimiento y los cambios. En la actualidad, asegura que, tanto si decide trabajar de forma autónoma como por cuenta ajena, un ingeniero técnico industrial o un grado en Ingeniería lo tienen más fácil que otros profesionales. “No obstante, es preciso seguir aumentando el valor que tiene esta versátil profesión, ya que un ingeniero técnico industrial es un profesional con un amplio abanico de competencias y capacidades, en muchos casos, desaprovechadas o poco valoradas”, determina.

En La Isla de La Palma la situación es similar, aunque tal vez, desfavorecida por el hecho de que la administración local no cuenta con titulados de Ingeniería Técnica Industrial. “Únicamente el Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma tiene en plantilla un ingeniero técnico industrial, cuando una parte importante de todos los expedientes que entran en los municipios son diseñados y proyectados por nuestro gremio, sobre todo ahora, con la nueva Ley de Actividades Clasificadas”.

Capote entiende que es importante que las administraciones locales vayan incorporando a sus plantillas a ingenieros técnicos industriales: “Creo que nuestros profesionales deben jugar un papel fundamental en muchos de los trámites que inician los ciudadanos, y también en el diseño, ejecución y mantenimiento de las instalaciones que dependen de los ayuntamientos. Por otra parte, invito igualmente a los empresarios a que apuesten por incorporar en sus plantillas a ingenieros técnicos industriales para desempeñar cualquier tipo de actividad, ya sea técnica o de gestión”.

 

Versatilidad y conocimientos

Un buen ingeniero técnico industrial debe, para Tomás Capote, “ser capaz de entender, analizar y resolver cualquier situación técnica y económica que se le presente, utilizando las herramientas a su alcance, y en ello juega un papel muy importante la capacidad reflexiva y de análisis. Y tiene que proponer la solución a un problema o una mejora a cualquier situación, manteniendo siempre una adecuada rentabilidad económica. Un ingeniero técnico industrial tiene que ser un todoterreno y, si no llega a resolver una determinada situación, debe saber a dónde acudir para finalmente poder hacerlo”.

Preguntamos al presidente de la Delegación del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales de Santa Cruz de Tenerife en La Palma por las necesidades más importantes que cubre allí la institución colegial. Su respuesta es contundente: “Principalmente, servir de apoyo a todos los colegiados y a la sociedad en general. En la Delegación del Colegio se entregan los documentos a visar cuando no se hace electrónicamente, y el cliente puede pasar a recogerlos. También organizamos cursos, visitas a diferentes instalaciones, actos lúdicos y de hermanamiento entre colegiados y familiares, entre otros.

Concluimos nuestra charla con el gerente de Intec pidiéndole una valoración del papel que juegan o podrían jugar los ingenieros técnicos industriales en Canarias, donde, dice Capote,  muchos profesionales están desarrollando su actividad en cargos de responsabilidad que no necesariamente están relacionados con la ingeniería. En su opinión, “tal vez  el campo con mayor potencial de desarrollo y crecimiento, donde esta profesión debería jugar un papel fundamental, es en el desarrollo industrial del Archipiélago”.

 



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