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La ingeniería técnica industrial es una profesión apasionante

13 de Abril de 2015

 

“La ingeniería técnica industrial es una profesión apasionante”


Jose Víctor Díaz Varela: “Una de mis grandes satisfacciones en estos 32 años de trabajo: la libertad y el respeto que he sentido siempre a la hora de desempeñar mi trabajo en `Papelera de Canarias´. Y eso vale mucho”.Jose Víctor Díaz Varela: “Una de mis grandes satisfacciones en estos 32 años de trabajo: la libertad y el respeto que he sentido siempre a la hora de desempeñar mi trabajo en `Papelera de Canarias´. Y eso vale mucho”.

 

 

CanariasCNNews

 

 

Treinta y dos años de vinculación con la empresa avalan la trayectoria  profesional de José Víctor Díaz Varela con `Papelera de Canarias, S.A.´, una compañía socialmente responsable y de prestigio que durante más de seis decenios ha representado una auténtica referencia en el Archipiélago. Uno de sus exponentes más notables es, sin duda, este ingeniero técnico industrial güimarero que ha desempeñado una fructífera tarea a lo largo de su dilatada carrera profesional.

 

En la actualidad ocupa el cargo de jefe de Mantenimiento, el primero que le fue confiado tras su incorporación, al que añade asimismo el de coordinador técnico de Seguridad y Salud Laboral. Esas funciones le han permitido desarrollar un trabajo reconocido en el que ha podido poner en práctica los conocimientos técnicos propios de su profesión, una actividad a la que profesa verdadera devoción.

 

 

La fábrica está situada cerca del puerto de Santa Cruz, lo que le ha permitido una buena logística tanto para la importación del papel necesario para el proceso de fabricación como para abordar los mercados de exportación. Cuenta con una superficie de 30 mil metros cuadrados y se nutre de bobinas compradas en Portugal, Sudáfrica, Finlandia, Suecia, EEUU y otros mercados, teniendo siempre en cuenta la calidad y el precio.

 

 

Prototipo del ingeniero hecho a sí mismo, a la hora de analizar su experiencia profesional que le ha supuesto una productiva andadura laboral vinculada a `Papelera de Canarias, S.A.´, empresa de referencia en Canarias, su resultado no puede ser más que positivo. “Siempre tuve la convicción de que si estudiaba Ingeniería Técnica Industrial era para desempeñar un trabajo relacionado con la carrera. Y tuve la suerte de conseguirlo. Me encargo de toda la parte técnica interna de la fábrica”  Sus obligaciones se centran, entre otras, en gestionar el funcionamiento de las diferentes máquinas, para garantizar la producción, analizar y corregir los problemas detectados, planificar los tres tipos de mantenimiento correctivo, preventivo y predictivo y asegurar la calidad. Asimismo, el ingeniero técnico industrial Díaz Varela se encarga del mantenimiento externo de la fábrica, concretamente de las 52 máquinas formadoras que están distribuidas entre diferentes clientes de Canarias.

 

José Víctor Díaz Varela destaca como valor distintivo de la empresa la implicación de los trabajadores de cada departamento en una tarea colectiva, en la que todos los elementos están obligados a trabajar en pos de un objetivo común, que no es otro que la satisfacción de las exigencias del cliente. Así, pone de relieve que la calidad es el objetivo prioritario de “Papelera de Canarias, S.A.” con unos productos y servicios competitivos, eficaces y participativos.

 

 

 

 

Para conseguir esta meta fundamental “Papelera de Canarias, S.A.” se apoya en el establecimiento de un sistema de gestión que integra los requisitos de calidad, seguridad de la información y prevención de riesgos laborales.

 

 

Compromisos con la calidad y la seguridad

La empresa fue fundada en 1953 debido al interés de inversores locales vinculados al sector industrial y primario. Comenzó con la elaboración de papel para pasar en la década siguiente a la fabricación de cartón ondulado, que es la principal actividad que se desarrolla en este momento. Su orientación inicial le permitió comenzar prestando servicio a los subsectores agrícolas de exportación, como plátano y tomate, para ampliar rápidamente sus ventas hacia los mercados pesqueros e industriales locales. El ingeniero técnico industrial, José Victor Díaz Varela, señala como producto más demandado en la actualidad el denominado plató de plátanos. “Es un orgullo comprobar que muchas de las cajas en las que se envasa, comercializa el plátano de Canarias y se ven en los mercados, están elaboradas en nuestra fábrica. Cubrimos un alto porcentaje del embalaje de cartón del plátano que sale de Canarias”.

 

 

 

 

Una empresa de estas características conserva una línea de actuación definida en el ámbito de la producción y el mantenimiento. De esa manera, el jefe de mantenimiento de ´Papelera de Canarias, S.A.´ manifiesta “una apuesta por proveer productos y servicios de alta calidad, totalmente respetuosos con el medio ambiente, con el objetivo prioritario de contribuir al bienestar de la sociedad”.

 

De hecho, insiste en resaltar que también es un objetivo prioritario de calidad la plena satisfacción de las necesidades de sus clientes, con unos productos y servicios competitivos, eficaces y participativos. “Con relación a la seguridad, en todo momento nos proponemos garantizar la seguridad y salud en el trabajo de su personal así como la seguridad, integridad, disponibilidad y confidencialidad de los datos de carácter personal conforme a la Ley Orgánica de Protección de Datos de Carácter Personal y al Real Decreto que lo desarrolla”.

 

 

 

 

Abundando en esta filosofía de actuación, `Papelera de Canarias, S.A.´ ha seleccionado la Calidad y la Seguridad como un factor estratégico, aplicable en todo su ámbito organizativo, para reforzar su posición competitiva, asegurar la satisfacción del cliente, evaluar y mejorar los procesos en relación con la calidad de sus servicios y garantizar el cumplimiento de los requisitos de ésta, así como de los de seguridad y salud en el trabajo.Para conseguir este objetivo prioritario se apoya en el establecimiento de un sistema de gestión que integra los requisitos de calidad, seguridad de la información y prevención de riesgos laborales.

 

 

 

 

“Nuestro laboratorio -continúa Díaz Varela- está equipado con los medios suficientes para garantizar el cumplimiento de los requisitos establecidos en nuestro sistema de calidad, tanto por demanda interna como por petición expresa de los clientes.En este caso, se hace necesaria la colaboración de este departamento en el desarrollo de nuevos productos, en algunos momentos por solicitud del equipo comercial, con el fin de atender las aplicaciones que van surgiendo en el mercado, y en otras circunstancias, en proyectos liderados por nuestros clientes.Igualmente importante es garantizar el cumplimiento de los requisitos preestablecidos en los papeles que se reciben para ser utilizados en la confección de los productos”.

 

 

50 años de experiencia y cualificación

La empresa `Papelera de Canarias, S.A.´ inició su vinculación con el Grupo Klingele hace ya alrededor de cincuenta años. Su dilatada experiencia en la industria del cartón ondulado propició el comienzo de una colaboración necesaria para poner en marcha el proceso de fabricación en las instalaciones de la empresa. En la actualidad, `Papelera de Canarias, S.A.,´ participa de todo el desarrollo tecnológico conjunto, lo cual le permite permanecer en la vanguardia de la técnica para así poder asistir adecuadamente tanto a sus clientes, como a su personal y al entorno en general.

 

 

 

 

Tras todas las transformaciones producidas tanto en sus mercados como en la tecnología empleada, la empresa abastece con regularidad un mercado local que ha pivotado en torno al crecimiento de la exportación, en detrimento de determinadas exportaciones agrícolas. Es un mercado de servicio, más que de volumen, donde los proveedores más eficientes son aquellos que mejor cubren los exigentes requisitos del atomizado consumo local.

 

Tecnológicamente tanto el sector primario como el secundario en Canarias, presentan un alto grado de cualificación, para lo cual la empresa realiza un plan de inversiones anual en maquinaria e instalaciones, y además posee las certificaciones que demandan sus clientes para a su vez poder satisfacer a los suyos. El personal de la empresa recibe una continua formación en procesos, seguridad y motivación, que contribuye al alto grado de rendimiento y ello les permite competir en óptimas condiciones en el mercado.

 

 

 

 

La producción de la empresa abarca toda la gama en cartón ondulado, tanto en onda B, como en C y BC. En cuanto al número de colores, pueden llegar hasta cuatro en impresión flexográfica. Las máquinas troqueladoras plana y rotativa que emplea trabajan especialmente la agricultura local, sobre todo para el plátano, y a la vez que cubren las necesidades de la industria.

 

La máquina case-maker muestra un mayor grado de especialización en los productos industriales, pero no exclusivamente. También, se cubre la fabricación y expedición de planchas de cartón ondulado para ser procesada en otras instalaciones, propias o ajenas.

 

 

 

 

Finalmente, `Papelera de Canarias, S.A.´ comercializa algunas especialidades como los rollos de cartón y determinadas cajas de gran formato denominadas "big box" (1 ó 2 cajas por europalet). Estos envases están dirigidos a productos hortofrutícolas y congelados, así como bebidas, pastelería y producción industrial.

 

La fábrica está situada cerca del puerto de Santa Cruz, lo que le ha permitido una buena logística tanto para la importación del papel necesario para el proceso de fabricación como para abordar los mercados de exportación. Cuenta con una superficie de 30 mil metros cuadrados y se nutre de bobinas compradas en Portugal, Sudáfrica, Finlandia, Suecia, EEUU y otros mercados, teniendo siempre en cuenta la calidad y el precio.

 

 

 

 

En la sala de montaje se arman las cajas de menor volumen según las medidas que establece el cliente y a los de gran volumen, como es el caso de las cooperativas, se le colocan máquinas in situ, conocidas como máquinas formadoras de cajas, bajo un convenio mediante el que `Papelera de Canaria´ aporta la máquina y el cliente adquiere el cartón.

 

La fábrica en su conjunto dispone de una red de caminos peatonales de color rojo que conducen a cada sección y dispone de una sala de calderas donde se genera el vapor necesario para ondular y secar el cartón. Asimismo, también figura la llamada cocina de cola que funciona con un programa automatizado a través del cual un ordenador aplica la fórmula de la cola con los ingredientes necesarios según el tipo de cartón que se programa.

 

 

 

 

A estas instalaciones se añaden las zonas de las máquinas de fabricación del cartón, cortadoras y alimentadoras, el almacén de productos terminados, el de bobinas de papel y el muelle de carga. También se incluye la prensa de recortes que prepara las balas de recortes del cartón, que se envía a Península para volver a fabricar papel.  La dotación se completa con las zonas de dispensadores de tintas, la depuradora y las explanadas de carga.

 

 

Una fábrica de primera división

Sobre el proceso de fabricación, hay que indicar que el espesor del cartón va en función del gramaje de los papeles y el número de ondas, las cajas se fabrica según el contenido y las condiciones en las que se van a utilizar. La fábrica trabaja actualmente con 5 papeles y 2 tipos diferentes de ondas. Y a partir de septiembre próximo, contará con un nuevo grupo ondular que permitirá elaborar el tipo de onda E.

 

 

 

 

Los pasos a seguir en la fabricación comienzan con la ondulación del papel que precisa ser calentado para convertirse en maleable y poder ser pegado al resto de los papeles, lo que se hace con cola elaborada en la propia fábrica. Primero, se corta los flejes y se retira la manta de la bobina, y se colocan estas en los portabobinas, luego el papel entra en los grupos de ondular y se somete a un régimen de temperatura que facilita la ondulación.

 

Del grupo de ondular sale el papel ondulado pegado al otro papel liso, por el puente es transportado, hasta la zona donde vuelve a coger cola y se pega con el otro papel liso, para luego entrar en la mesa caliente para perder la humedad y, tras ser transportados por unas mantas de fieltro, se obtiene el cartón fabricado. Posteriormente, sale una tira de cartón, con el ancho y el largo que va a tener la caja, según los requerimientos del cliente. Asimismo, se define por dónde doblarlo y cortarlo, un proceso programado a través de un ordenador para cortar y hacer el hendido que luego permitirá doblar la caja.

 

 

 

 

En la sala se cuenta con una máquina provista de un contador de metros para controlar la cantidad de cajas fabricadas, lo que prueba la alta tecnología empleada en el sistema que permite que los pedidos salgan con gran rapidez y simultáneamente. A través de las naves, se puede apreciar una pantalla que controla los metros de cartón fabricados y la velocidad con la que trabaja la máquina.

 

El siguiente paso incluye la colocación en palet de la plancha de cartón y su traslado a los almacenes o a las diferentes máquinas de manipulación, para proceder a su impresión y troquelado plano o rotativo.

 

 

José Víctor Díaz Varela explica al también ingeniero técnico industrial, Eduardo Sánchez García, las diferentes etapas del proceso de fabricación de las cajas.

 

 

En las máquinas de manipulación la pila de planchas se escama, para luego introducir la plancha individualmente en la máquina y proceder a imprimir, mediante cliches los colores y textos que lleva la caja. Posteriormente, se realizan los procesos de corte, hendido y troquelado según el tipo de caja que se esté fabricando; después las cajas se cuentan, se forman paquetes, se paletizan y flejan para transportarlas a los almacenes de producto terminado o directamente al cliente.

 

 

 

 

Por último, todos los recortes de cartón, producidos durante la fabricación de la caja, son aspirados a través de unos tubos y transportados a una prensa, que los comprime y amarra, para ser reciclados y volver a fabricar papel con ellos.

 

 

El cuidado al medio ambiente, una prioridad

`Papelera de Canarias, S.A.´ se toma muy en serio un aspecto tan importante como es la preservación del medio ambiente. Sus pilares fundamentales, según indica su jefe de Mantenimiento, se asientan sobre el estricto control del proceso de fabricación del cartón ondulado en cuanto a eventuales vertidos de contaminantes.El agua se procesa mediante una depuradora antes de llegar al alcantarillado de Santa Cruz, cumpliendo los estrictos niveles permitidos. Además, los lodos generados, se evacúan de forma controlada a través de las empresas encargadas de dicho cometido hasta que son llevados al PIRS y, finalmente, el recorte de cartón que se obtiene de los diferentes puntos de proceso se recoge automáticamente para su posterior reciclado en plantas de fabricación de papel, con lo que se cierra el ciclo”.

 

 

 

 

El ingeniero técnico industrial, José Víctor Díaz Varela, añade que el embalaje es sostenible por excelencia, porque es natural, cien por cien reciclable y respeta la salud del consumidor y del planeta, ya que los requisitos que se establecen para ser "embalaje sostenible" -que sean fabricados a partir de materias primas renovables, reciclables y biodegradables-, se cumplen ampliamente en este caso.

 

 

 

 

A lo largo de su larga historia la empresa se ha encargado de la elaboración de numerosos productos. Su última innovación se centra en la fabricación de cajas con papel preimpreso. Implantada a finales de 2013, permite que el fabricante envíe la bobina de papel con la impresión específica que solicite el cliente ya incluida desde el principio.

 

 

Se utilizan hasta cuatro colores en impresión flexográfica, de manera que se pueda abarcar lo máximo posible cualquier necesidad dentro de nuestros mercados de actuación. En la imagen, el ingeniero técnico industrial, Díaz Varela explica los detalles a Eduardo Sánchez.

 

 

Sin duda, la internacionalización representa un factor de suma importancia en el desarrollo de una empresa de las características de “Papelera de Canarias, S.A.”. El ingeniero técnico industrial Díaz Valera se encarga de resaltar que esta compañía es pionera en la exportación de cartón ondulado en Canarias e históricamente ha considerado esta actividad como un factor relevante en su estrategia comercial. “En efecto, la empresa tiene una experiencia de más de 30 años en la fabricación de embalajes de cartón para los sectores de la agricultura y la pesca en los países de la costa oeste africana. Marruecos, Mauritania, Senegal, Malí, Cabo Verde o Costa de Marfil son algunos de los países con los que “Papelera de Canarias, S.A.” ha trabajado.

 

 

 

 

Asimismo, indica que, con una estrategia bien definida, en estos últimos años están abordando nuevos mercados en la costa oeste africana, ofreciendo una amplia gama de cajas y bandejas en cartón ondulado y dando, por tanto, una solución óptima para el embalaje de los productos de los clientes.

 

 

 

 

De cara al presente año se ha planteado numerosas novedades. “Se ha montado una nueva máquina de paletizado de paquetes de cajas, con la última tecnología en el sector. Y la próxima innovación será un nuevo grupo ondular, que permitirá fabricar la onda E, una onda más pequeña para garantizar más calidad en la impresión. Todo esto supone una enorme inversión económica”.

 

 

Una profesión de futuro

En todo caso, José Víctor Díaz es un ingeniero técnico industrial, una profesión que define como apasionante, sobre todo por la cantidad de conocimientos con los que se ilustran quienes la ejercen. “Esta profesión destaca por su amplio espectro que te permite dar respuestas a las grandes preguntas del sector industrial. Además, te dota de una amplia base de conceptos, muy importante para todos los que quieran seguir formándose hasta llegar a asumir las más diversas responsabilidades y ocupaciones técnicas. Yo siempre pongo como ejemplo a nuestra generación, cuando nos graduamos 40 ingenieros técnicos industriales que hoy están ocupando cargos y responsabilidades de enorme valor estratégico en la industria de Canarias”.

 

En el caso concreto de `Papelera de Canarias, S.A.´, la plantilla de la empresa ronda los 60 trabajadores. De ellos, el director es ingeniero industrial y los jefes de Mantenimiento y de Producción también son ingenieros técnicos industriales. Además, se han incorporado otros dos jóvenes profesionales en formación que están a pie de fábrica conociendo todos los detalles técnicos, desde el funcionamiento de una caldera hasta el control de las máquinas alimentadoras”

 

 

 

 

El desarrollo de esta rama, en opinión de Díaz Varela, tiene un futuro positivo. Después de que se solucionase el tema del grado de especialización y la acreditación de la carrera, el ingeniero técnico industrial tiene cada vez más futuro en el mercado. “Cada empresa, cada administración, debería tener en su plantilla a un ingeniero técnico industrial por ser una de las titulaciones que mejor puede dar una visión certera e integradora de muchos ámbitos de la empresa y de las normativas técnicas que se elaboran desde la administración”.

 

En ese contexto, también señala que en las Islas se podría obtener un mejor rendimiento de esta profesión. Al hilo de ello, manifiesta que a causa de muchos mecanismos deficientes de selección, existen muchas áreas con responsabilidad y puestos de trabajo, tanto a nivel industrial como de la administración, que podrían estar mejor atendidos por un ingeniero técnico industrial. “Por ejemplo, sectores como el de las nuevas tecnologías y las renovables son los que "potencialmente" ofrecen más salidas en el mercado de trabajo. También los temas de la gestión integral de la prevención y en materia de seguridad industrial, que por su alta competitividad profesional, podría ser asumida sin ningún género de duda por un ingeniero técnico industrial”.

 

A ello suma la mediación como otro campo de mucho futuro. En este punto destaca que sería conveniente que el Colegio que agrupa a estos profesionales calculara el costo de un curso de “mediador” organizado desde Canarias, hacer un tanteo y publicitarlo para ver cuántos colegiados podría estar interesados en hacerlo. “Podríamos llevarnos algunas sorpresas positivas”.

 

 

Nuevas perspectivas

Un asunto por el que muestra preocupación es la falta de perspectivas para los jóvenes. Ante ello, sostiene que, a los nuevos graduados hay que facilitarles el camino. “No cabe duda que en la administración existe una cierta picaresca en cuanto a la ubicación de los ingenieros técnicos industriales. Todos sabemos que en muchas ocasiones, se ha sacado una plaza de ingeniero técnico industrial pero se permite que un ingeniero industrial la ocupe. Y esto no debería permitirse”.

 

 

 

 

En todo caso, se considera muy orgulloso de su condición de ingeniero técnico industrial y se traza como reto principal “seguir trabajando como lo he hecho hasta ahora, con las mismas ganas, ilusión y compromiso profesional que te exige una responsabilidad como la que ocupo en esta extraordinaria empresa. Desde noviembre de 1983 esta ha sido mi casa. Y esa ha sido una de mis grandes satisfacciones en estos 32 años de trabajo: la libertad y el respeto que he sentido siempre a la hora de desempeñar mi trabajo en Papelera de Canarias. Y eso vale mucho”.

 



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